Activa tu flujo sanguíneo con la suavidad del agua
Circulación Vital aprovecha uno de los elementos más terapéuticos de la naturaleza: el agua. En nuestra piscina temperada a 32°C, tu cuerpo experimenta una reducción inmediata de la carga sobre las articulaciones mientras mantiene la posibilidad de moverte con libertad. Esta combinación única permite a personas con diferentes niveles de condición física ejercitarse de manera segura y placentera.
El agua tibia dilata suavemente los vasos sanguíneos, facilitando la circulación periférica. Los movimientos en el agua crean una resistencia natural que fortalece los músculos sin el impacto del ejercicio en tierra. Y la sensación de flotar reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés que tanto afecta al sistema cardiovascular.
Este programa es especialmente valioso para personas que experimentan pesadez en las piernas, retención de líquidos, sensación de frío en las extremidades, o que han notado cambios en la coloración de la piel relacionados con la circulación. También es ideal para quienes disfrutan del agua pero han dejado de nadar por limitaciones físicas, o para aquellos que buscan una forma de ejercicio que sea gentil con sus articulaciones.
No necesitas saber nadar para participar. Todas las actividades se realizan en la parte poco profunda de la piscina, y nuestros instructores están capacitados para trabajar con personas que tienen aprensión al agua o experiencia limitada en ambientes acuáticos.
Cada sesión de Circulación Vital combina tres componentes principales. Comenzamos con un calentamiento suave fuera del agua, preparando el cuerpo con movimientos circulares de articulaciones y estiramientos ligeros. Luego pasamos a la piscina para la parte central de la sesión, donde realizamos ejercicios específicos de hidrogimnasia cardiovascular diseñados para estimular el flujo sanguíneo.
La sesión incluye también técnicas de automasaje acuático, donde aprenderás a utilizar la presión del agua y tus propias manos para estimular la circulación en piernas y brazos. Finalizamos con un periodo de flotación asistida y relajación profunda, aprovechando las propiedades calmantes del agua tibia.
Una vez por semana, complementamos las sesiones acuáticas con una clase de nutrición donde nuestra especialista comparte información práctica sobre alimentos que favorecen la salud vascular: frutas ricas en antioxidantes, verduras de hoja verde, pescados con omega-3, y especias que apoyan la circulación como el jengibre y la cúrcuma.
Las personas que completan Circulación Vital frecuentemente reportan una notable reducción en la hinchazón de piernas y tobillos, especialmente al final del día. Muchos descubren que duermen mejor, que sienten menos pesadez al caminar, y que sus manos y pies se mantienen más calientes incluso en días frescos. Algunos han notado mejoras visibles en la apariencia de sus piernas, con reducción de arañitas vasculares.
Los grupos son pequeños para garantizar atención personalizada. Reserva tu lugar en el próximo ciclo.
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